25.1.09

Acusa Seca





















Bajo la mesa de Acusa se esconde un rincón que mira a la Caldera de Tejeda desde ojos escavados en la roca por una cultura trancada a candado en la historia por libros románticos y vagas teorías del buen salvaje... la misma que no tenía pena de muerte hace más de quinientos años... Recorrer las cuevas reinterpretadas a lo largo del tiempo por los descendientes del silencio nos transportó a un estado de paz, roto por un equipo de música a todo volumen con salsa, cumbias y rancheras, acompañado de la percusión de un bombo de hormigón.
Este lugar me trae recuerdos de un desierto al norte de la América prehispánica.
Y al fin un almendrero en flor saludó desde el borde de la carretera que serpentea el risco.

No hay comentarios: