
















Con la idea algo atrasada de ver las hojas caídas del otoño, nos adentramos desde La Mejorada hacia El Castillo hasta la galería de Los Guinderos, a ver los Saos en la zona de la isla donde mejor se conservan. Hacía más de 15 años que no me metía en el cauce hacia el cañón. Las cosas han cambiado mucho, la huella del hombre se nota demasiado. La ladera norte del barranco, la que pertenece a Valsequillo, está llena de pitas y tuneras; la sur, Telde, se conserva mejor. Es lógico por el asoleo de cada ladera. Cañizo no hay tanto como en el lado de Arenales y daba la sensación de haber sido tratado en algunos puntos. Recordemos que en breve todo el barranco tendrá tratamiento para erradicar vegetación invasiva, en concreto se quitarán cañas, tuneras, pitas..., se adecentarán los caminos, se dotarán de señalética y habrá limpieza general. Todo esto según el Cabildo con un presupuesto de unos 300.000 euros para este barranco.









Nuro, Nugro, Nubro, Nublo, el camino hacia Castilla del término recuerda al drago que va perdiendo sus raíces ante la vergüenza del acento, del plural de cortesía, de los que escriben vosotros y hablan de ustedes a lo ladino, las mismas púas de la penca que fueron cercenando la pluralidad de dos culturas y dejaron a una huérfana de la otra en los nombres, en el garrote bajando a regatón vivo, en el respeto al entorno, en el saludo a las estrellas, en la aspiración de la garganta para decir dos. Telde o Terde, ¿están ustedes tan seguros de que está mal dicho lo segundo?.


Subía ella feliz hacia Taiguy con una amiga de María que se enganchó a esto de los pateos un día de agosto en la Charca de Maspalomas mediante una maniobra de agarrre a la mochila con los patines muy curiosa, a darse una vuelta por lugares que le había contado su amigo el geógrafo escritor de libros, y que Tania tantas veces la animó a pasear con el loco del Coyote, y entre la chachara, va y aparece un rally a la altura de Ayacata que tenía trancado medio centro de la isla. Dieron la vuelta, a una que iba en el carro le dijeron bruja por aquello de que lo es... y pusieron pata pal Nublo, ese roque que parece Triana a medio día, un montón de gente que camina y no saluda, a excepción de un encuentro agradable con un fotógrafo cuando el Sol decidió ponerse. Ya vamos subiendo.



Andaba preparando material para vender (cámaras de tv, lentes, cables, videos, magnetoscopios, mini grúa de tv, etc.) y apareció mi segunda cámara de fotos, una voigtlander vito b que venía con la maravilla de la época, un fotómetro incorporado. Antes de esta tuve otra voigtlander sin fotómetro. Me acompañaron a rutas por la isla, algún viaje, a experimentar con la luz en blanco y negro, retratos (que no cuelgo nunca en esta página), trabajillos sueltos...
Anoche se olía en el ambiente al atardecer en la playa de Triana y en el Tablero.