5.9.10

1666, segunda parte



En 1666 el Cabildo, como dice Vicente Suárez Grimón en la página 299 de La propiedad pública, vinculada y eclesiástica en G.C. en el tránsito del antiguo al nuevo régimen:

Con facultad o sin ella el Cabildo concede datas y otorga las correspondientes escrituras de venta a censo perpetuo en los baldíos del SW. Y en el cuadro siguiente, pag. 300, aparece nuestro personaje, al que se le otorgan el 30-09-1666, tierras de riscos y laderas montuosas de tabaibales en el barranco de "Venafurel" y las Arenas (Aldea), con una superficie de 15 fanegas y un canon de 40 reales.

Dos personas reclaman la posesión de estas tierras, si bien no presentan papel alguno, al conocer que se le otorgan al alcalde real de Artenara: Lorenzo Sánchez, de Agaete, y Andrés Pérez, de Acusa. Las palabras recogidas sobre este hecho en la publicación antes citada son las siguientes:

Lorenzo Sánchez dice que:
hacía muchos años que había comprado "la marca de ganado salvage del termino que dizen las Arenas" a los herederos de Juan Jorge, vecino de la Ciudad, en 300 reales y anualmente pagaba 15 por guaniles al arrendador mayor del Cabildo.

Andrés Pérez dice que:
desde hacía más de 40 años vivía, en "Benafurel", donde tenía un asiento de colmenas, cueva con su llave y ganado cabrío, con sólo 4-5 fanegas susceptibles de cultivo.

Ambos contradicen al alcalde real diciendo que:
"nunca los ha poceido, ni es criador de ganado cabrio y solo pocee el termino que dizen de Tirma que es de las mejores que tiene la isla",pretendiéndolas para echar sus ganados por lindar con Tirma
.

Y Antonio González del Río alega que:
no debían darse a los otros "por ser Propios del Cabildo... que traen los ganados de ellos" y "los traen como los demás vezinos por ser los pastos comunes".

El Cabildo opta por el alcalde real, puesto que aporta una subida al censo de 15 a 40 reales (impuestos anuales), y una hipoteca que consistía en el cortijo de la Montaña de Tirma y una suerte en la Vega de Artevinguo, en la Montaña de Cabrera, libres de censo.

En el siglo 18 estas tierras vuelven a ser protagonistas de otro cambio de manos por no pagar el censo, y se mezclan los poseedores con los de la revuelta de La Aldea, hecho que lo dejo para otro post al respecto del lugar.

Como anécdota para los que nos gusta investigar topónimos e historias sin las legañas de los absolutismos decimonónicos, y pensamos que un lugar puede tener más de un nombre o diferentes declinaciones dependiendo de la ladera de donde se mire, o que, simplemente, las prácticas de los adornadores de la historia han sido lo suficientemente hábiles para cambiar un término por otro, les dejo los lindes de propiedad que aparecen al respecto de esta disputa en el libro mencionado:

Dicha marca de ganado lindaba por la parte de Tirma con el Roque que dicen de las Arenas, cumbre arriba a la casa que dicen de Dejo, y de allí a dar a la Fuente de Pajaritos, cruzando por el Cardonal del Barranquillo del Hoyete y barranco abajo de "Benafurel" hasta la mar de la Aldea, de San Nicolás, y por el otro lado linda con el mar. (lo que decía poseer Lorenzo Sánchez).

Lo que poseía Andrés Pérez lindaba con las Arenas, barranco abajo de "Benafurel" a dar al Barranquillo que dicen de la Miel y de allí a dar al Llano de Castañeta, lomo arriba, camino de Fuente Blanca y por dichas Cordilleras adelante a dar al Corral Blanco, aguas vertientes abajo a dar al Hoyete.

Ambas propiedades se tocan pero no se superponen. En la del primero está Las Arenas.

Es de agradecer que Vicente Suárez Grimón tenga unas publicaciones tan ricas basadas en la investigación. Ayer tuvimos la oportunidad de tener un diálogo distendido en el Valle de Agaete con César Ubierna, nieto del cartero de Agaete que llevaba la correspondencia a La Aldea, que fue uno de los supervivientes del accidente en el Andén del camión que cayó casi hasta Las Arenas, cuyo recorrido de trabajo a pié de Agaete a La Aldea hemos podido rescatar.

César fue compañero de carrera (Geografía e Historia) de Vicente, y es uno de los padres de la teoría geológica de la playa levantada, al igual que de la teoría del tsunami de Agaete. Estuvo por estos lugares investigando en los años 70 y coincide en que la Casa de Job es una de las de abajo. Entre otras cosas con respecto al lugar nos contó la leyenda del Macho de las Arenas, una realidad que ocurrió en el año 74 cuando desde Agaete lograron capturar con trasmallos de pesca tras varias incursiones en Las Arenas a un macho guanil negro de larga lana y cuernos revirados, la viva imagen del arabisen de la leyenda.

Se estuvo celebrando durante 3 años con este macho una fiesta en Agaete, la Fiesta del Macho, hasta que murió. Más detalles comentaremos otro día, que el lugar tiene madera de la pura tea para rato, como el redescubrimiento a las gentes de Artenara de la expedición encabezada por el Zorroplaya.

En la foto, una imagen desde la ventana de la posible Casa de Job, una de las dos de abajo, alineada con la Casa de Arriba.

3 comentarios:

zorroplaya dijo...

Sin novedad.Sigue siendo un lugar muy noble,tanto de gentes como de naturaleza...Volveré.

Avisa la próxima vez que te pases por Culetia.



Pd:Los quesos que se hacían en Las Arenas hasta los años 60 aprox. eran de lo mejorcito a nivel de costa.También sus jareas de vieja eran muy apreciadas.

Un abrazo.

El jardú dijo...

Se recomienda una visión marina de toda la costa desde El Farallón de Sardina a la Punta del Descojonao o, incluso, hasta la de La Aldea.
Creo que poco lugares condensan un inventario tan rico de diversidad de formas geológicas.
La próxima vez observa las "tabaibas de piedra", al principio creimos que eran corales emergidos con la playa. Despues descubrimos que eran tabaibas petrificadas que habían sido fulminadas por el impacto del viento y la arena para terminar por regalarnos esas hermosas y caprochosas formas.

Jose Coyote dijo...

Así lo haré Zorroplaya, tenemos que hablar de esos quesos de la zona, para este fin de semana o para la próxima semana creo que andaré por Culetia.
Estimado Jardú, la ruta de la que hablas la podríamos hacer ahora con el mar de las calmas de septiembre, junto con el Zorroplaya y los Quesada si se apuntan, lo comento el jueves. Hay una zodiac disponible. Podemos desembarcar en la cueva del tiempo...Creo que es un buen broche de fin de verano. Las tabaibas creo que las tengo fotografiadas, a ver si las subo o te las enseño en casa.
Un abrazo a los dos.